Los Montes de Piedad son instituciones centenarias con una profunda vocación social, creadas con el propósito fundacional de ofrecer ayuda financiera a todas las personas, sin distinción de credo ni condición social. Con más de tres siglos de historia, desde entonces han mantenido una trayectoria ininterrumpida de servicio a la comunidad. Pueden considerarse precursores del microcrédito accesible, al proporcionar desde sus orígenes una alternativa justa frente a los abusos de la usura. Gracias a ello, los Montes de Piedad se han consolidado como pioneros indiscutibles en el ámbito de la inclusión financiera.
La Asociación Española de Montes de Piedad (Presea) tiene un objetivo principal, que es dar voz a sus asociados, y múltiples objetivos secundarios, entre los que se encuentra la voluntad de contribuir a preservar este legado histórico. En esta labor, la memoria institucional debe jugar un papel determinante.
La memoria institucional no es un mero ejercicio de «arqueología», sino un activo estratégico que confiere autoridad y garantiza la continuidad de la misión social de los Montes de Piedad. Preservar esta memoria es blindar la identidad del modelo de finanzas éticas y sostenibles que representan, reforzando su relevancia y proyección de futuro.
1. ¿Qué es la memoria institucional para Presea y sus asociados?
Cuando nos referimos a la memoria institucional estamos aludiendo al conjunto de conocimientos, experiencias, costumbres y comprensión de la cultura corporativa que se va acumulando en una organización a lo largo de su existencia. Esto va más allá de documentado formalmente e incluye la lógica aplicada en la toma de decisiones clave, las lecciones aprendidas de éxitos y fracasos, los procesos informales más habituales, las redes de relaciones y la comprensión de porqué las cosas de hacen de una manera determinada.
Es innecesario aclarar que todo lo anterior es de gran importancia, ya que permite a las organizaciones evitar la repetición de errores, capitalizar los éxitos del pasado, mantener la consistencia en sus operaciones y tomar decisiones informadas con pleno contexto histórico. Además de lo ya expuesto, también parece oportuno tener en cuenta aspectos como los siguientes:
- Archivos históricos: documentación que acredita tanto el compromiso filantrópico de los Montes de Piedad a lo largo de los siglos como las distintas iniciativas impulsadas de forma colectiva por estas entidades.
- Información de naturaleza legal: regulación interna, legislación y jurisprudencia que reflejan la singular idiosincrasia jurídica de estas entidades, así como iniciativas orientadas a garantizar un riguroso cumplimiento normativo.
- Detalles sobre impacto económico y social: registros históricos detallados sobre las características de la red de Montes de Piedad, su volumen de operaciones, el perfil de los prestatarios, el destino de los beneficios que genera su actividad, etc. Es decir, bases de datos estructurados e información estadística.
- Conocimiento tácito: información analítica y buenas prácticas que se derivan del expertise en la gestión de un modelo singular de actividad.
- Percepción social: registros que recopilan estudios de opinión, repercusión en medios de comunicación y plataformas sociales,
La memoria de los Montes de Piedad es una demostración de que el ejercicio financiero puede y debe estar al servicio del bien común. Se trata de un testimonio fehaciente de la sostenibilidad de un paradigma que ha sido, desde el principio, precursor de las finanzas éticas y sostenibles.

2. El riesgo de la pérdida
La ausencia de una gestión proactiva de la memoria institucional acarrea riesgos estratégicos que es recomendable no perder de vista.
2.1. Riesgo de desconexión identitaria
La pérdida del hilo conductor histórico disuelve la vocación filantrópica original, algo a preservar para minimizar el riesgo de erosión de la identidad que distingue a los Montes de Piedad de la banca tradicional o de prestamistas comerciales.
2.2. Pérdida de legitimidad
La Historia es un factor de diferenciación determinante que valida la confianza del ciudadano y la credibilidad ante otras entidades e instituciones. Por tanto, el archivo documental respalda la narrativa en torno a las finanzas éticas.
2.3. Pérdida de información estratégica para la innovación
El vasto historial de operaciones de los Montes de Piedad es un gigantesco repositorio de experiencias. Perder esta información implica perder la base sobre la que innovar. La experiencia en la lucha contra la usura, el diseño de soluciones de financiación inclusiva y la gestión de ciclos económicos adversos, por citar algunos ejemplos, es crucial para el desarrollo de nuevas herramientas que respondan tanto a las necesidades presentes como a las venideras.
3. La memoria como proyección de futuro: del legado al impacto sostenible
Entender la memoria institucional como un activo implica utilizarla de manera proactiva para moldear el futuro de los Montes de Piedad.
3.1. Fundamento de confianza
La solidez histórica de los Montes de Piedad es un recurso reputacional de primera magnitud para generar confianza. El hecho de que estas entidades hayan sobrevivido y prosperado durante siglos, manteniendo su esencia social, es la prueba irrefutable de su compromiso con la sociedad.
3.2. Base para la innovación
Lo cierto es que la memoria institucional reside en gran medida en las personas: en la experiencia individual, en las relaciones interpersonales y en un conocimiento profundo de cómo funcionan las cosas (y de por qué tiene sentido que funcionen de esa forma en concreto). Esto conlleva la necesidad de establecer oportunidades estructuradas para la transferencia de conocimiento, que conecten a los miembros más experimentados con las nuevas incorporaciones.
La Memoria proporciona el marco ético para la innovación, evitando que cada nueva generación se vea tentada a «reinventar la rueda». Por ejemplo, una iniciativa como Infoprestamojoyas, que pone al alcance de los consumidores información de calidad sobre el préstamo prendario, se construye sobre el conocimiento histórico de la necesidad de un crédito rápido, sencillo y digno.
3.3. Generación de sinergias
El material histórico de los Montes de Piedad puede ser utilizado de forma didáctica. Las colaboraciones estratégicas con proyectos consagrados a la educación financiera se benefician de poder ilustrar con casos reales e históricos cómo los Montes de Piedad pueden considerarse precursores de las finanzas éticas. Tiene sentido que Presea debe promueva estas sinergias para difundir el valor cívico de la institución.

4. El empeño como patrimonio cultural inmaterial
La candidatura del préstamo pignoraticio (el empeño) como Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) es una acción que merece ser destacada de cara a la preservación de la Memoria Institucional de los Montes de Piedad.
4.1. Conexión estratégica y cultural
El empeño, tal como lo practican los Montes de Piedad, es una operación de financiación, por supuesto, pero es también una práctica social histórica profundamente arraigada. Se trata de un modelo ético de financiación inmediata que se ha transmitido de manera intergeneracional, consolidando una herramienta de inclusión financiera que trasciende nuestra cultura y nuestras fronteras.
4.2. Trasfondo del empeño como PCI
El valor del empeño reside en su carácter social y solidario. Ha sido, y sigue siendo, un sistema de auxilio mutuo que ha prevenido la exclusión de innumerables familias, convirtiéndose en un verdadero patrimonio cultural intangible que merece ser reconocido y protegido. El reconocimiento como PCI no solo preservaría una técnica financiera, sino que validaría socialmente la ética que subyace a la institución.
4.3. El papel de Presea
Presea, como asociación que ostenta la representación colectiva de los Montes de Piedad en España, está llamada a apoyar los esfuerzos que proceda realizar para alcanzar este reconocimiento. La validación del préstamo pignoraticio como PCI supondría transformar la historia y la vocación filantrópica de sus de los Montes de Piedad en un valor cultural, social y ético inestimable, reforzando su singularidad en el sistema financiero.
5. Conclusión
La gestión activa y estratégica de la memoria institucional es una obligación ineludible para Presea. Es un ejercicio que debe ayudar a garantizar la continuidad de la misión de los Montes de Piedad, revalidando su posición como entidades pioneras y líderes en el ámbito de las finanzas éticas y responsables. La preservación de este legado es un homenaje al pasado y, al mismo tiempo, una garantía de que la luz fundacional de los Montes de Piedad seguirá siendo un faro de responsabilidad social en el panorama financiero.